Hemos asistido a un traspaso de ministerios que ha sido todo un evento de repercusión internacional, sobre todo por el número de mujeres que en este nuevo gobierno van a tener protagonismo, este nuevo plantel al frente de los diferentes asuntos de importancia en el estado a priori es bastante más atractivo que el anterior, pero es que eso no era tan difícil de conseguir, con tal de no ver de nuevo a Montoro, Bañez y la compañía que no es menos aberrante me hubiera bastado casi cualquiera. Muy bien, como dirían algunos diputados de diferentes fuerzas políticas, el nombre en última instancia es lo que menos nos importa, lo realmente deseable es que ejerzan su papel de forma eficaz honrada y consagrada al beneficio e interés de los ciudadanos. Esta gran puesta en escena, de todos los nuevos nombramientos han obnubilado casi la llegada del nuevo presidente, responsable primero de que uno se pueda sentir orgulloso de estar a la cabeza de un país gobernado por mujeres, y eso que no soy nada patriota, al menos no en el sentido que la marca España quiere sacar a relucir, y que hasta el momento no era de lo más feminista precisamente.
Sin embargo no es oro todo lo que reluce, y lo que los medios de comunicación han dado en llamar un traspaso dentro de la normalidad, yo lo he llamado traspaso de falsedad (dentro de la normalidad), de frialdad y de consenso entre los que se van y los que se quedan; no es por nada pero alabar los ministros de un gobierno en el que ha crecido la desigualdad, han disminuido los derechos y las libertades, ha aumentado la pobreza, se ha institucionalizado la corrupción.... y eso que ya todo sabemos, no me parece muy socialista. Me parece ilógico e irrazonable si ponemos en la balanza la diplomacia y el sufrimiento humano infringido en una parte importante de la población ¿Qué ganaría? Se despiden del gobierno con más de 3 millones de parados y se siguen poniendo medallas, cosa ya de lo más esperpéntico y absurdo...aunque pensándolo bien parece que ese discurso repetitivo e insidioso, de "somos los que hemos sacado al país de la crisis", al final llega calando a las personas que siguen en la calle argumentando estás barbaridades, pensando estar respaldadas porque lo escucharon en las palabras de tal o cual centollo. De un tal Hernando por ejemplo, que parece bastante contento con la llegada de un nuevo gobierno por una de las vías, explicadas en la tan manoseada Constitución, carta joker que te permite hacer tal o cual cosa.
Es verdad que no es necesario andar con acritud en un simple acto protocolario, un ritual que consiste en llevar esas carteras ridículas, con la insignia del gobierno del estado, y dárselas a la persona que se va a hacer cargo de la estúpida y rancia cartera. Bravo, vaya pantomima ignominiosa, ahora pónganse a trabajar al lado de los que lo necesitan y no hacerle la pelota (nunca mejor dicho) a la selección, que esos ya viven bastante bien y no creo que el apoyo de ningún presidente por mucha labia que tenga pueda darles más ánimos que algún millón más en la prima por ganar el mundial.
Me fastidia, por poner un ejemplo que la reciente vicepresidenta alabara a su antecesora, nuestra queridísima Soraya, ella que en su tiempo criminalizó a los parados y a los que cobraban algún tiempo de ayuda, para ella, uno de los problemas principales por los que la economía no mejoraba, no me parece de lo más acertado y me hace desconfiar de este gobierno; perdonen las mujeres, si les sirve de consuelo menos confiaba en el anterior. Y por supuesto que apoyo a la mujer en su lucha por la igualdad, porque me parece que es de cajón que todas las personas tengan los mismos derechos.
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